
Me pasan un casco negro, cuyo visor muestra una ruta: La misión es hacer despegar un avión.
Sin embargo -y para variar- me quedo dormida.
Cuando despierto estoy toda preocupada porque no llegué a trabajar. Una vez más, nadie me llama para saber porqué no he llegado. Telefoneo y todos juran que debía entrar a las 13:30 horas. Aunque sé que no es así, me aprovecho del incidente.
Nuevamente, ni aunque me pasaron el avión llegué a la hora.
